Los animales son maltratados y abandonados a su suerte. Hace un tiempo el oso polar murió de soledad tras 22 años de cautiverio en un recinto estrecho, soportando temperaturas de más de 40 grados en verano, una verdadera tortura.
Este Zoo no está a la altura, es necesario cerrarlo y poner esos pobres animales infelices de vuelta en un ambiente donde puedan vivir tranquilos, sin pasar hambre, ni calor, ni frío, ni ninguna otra clase de maltrato.
FIRMA Y COMPARTE ESTA PETICIÓN